Debajo de mis piedras es un ejercicio introspectivo realizado a lo largo de varios años.
En los poemas que lo forman, el poeta explora distintas dimensiones, desde los miedos y temores más oscuros instigados por los cuervos internos —«Veo, sin saber qué me deparan, sus cabezas durmiendo al costado»—, hasta las críticas codificadas en la risa de las gaviotas —«la risa purifica los males y la vuestra es necesaria»—. El autor nos ofrece, a través de su poesía, una perspectiva única y personal, en la que sus emociones e inseguridades se mezclan con el recuerdo de experiencias y rincones visitados.
El recorrido empieza con severidad, sin concesiones, llevándonos por una serie de poemas en los que abunda la reflexión. Los pensamientos en bruto del autor, cincelados a golpe de poesía, se perfilan sobre los problemas del mundo actual y los desafíos de la sociedad moderna. Tras destapar lo que se oculta debajo de las piedras del camino, el poemario acaba con la visión de un páramo en el que descansan otras piedras, todavía por levantar.
