Liberación

 

El viento besa mis manos con labios de hielo;
la primavera está pronta, pero aún es invierno.

En su aliento los ampos bailan su último vals,
revolotean y giran siguiendo el compás.
Con ellos me fundo, entre caricias heladas,
y mis miedos exudo mientras giran y bailan.

En su postrera danza les desvelo mi mal,
que agoniza y se esfuma entre los dedos del viento.
Y, así, forjo un sendero hacia mi libertad
que recorro sin prisas con pasitos de hielo.

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Pablo Fernández de Salas

 

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